Socialismo Internacional

Periódico de la Organización Socialista Internacional

¡Nadie por quien votar en las próximas elecciones!

Posted by Socialismo Internacional en octubre 4, 2008

El reciente debate de los candidatos demuestra que los trabajadores y trabajadoras no tenemos a nadie por quien votar. Los candidatos de los partidos mayoritarios han demostrado ser igualmente corruptos y anti-obreros tanto el uno como el otro. Los Populares y Penepes han contribuido por el igual a la debacle de las finanzas del estado, a las privatizaciones, a la represión contra las luchas y a la intervención cada vez más continua de las autoridades federales en la vida política de la isla. En ellos reside el problema y en el sistema corrupto y podrido que defienden. Cuando se habla de los otros dos partidos, el PIP y el PPR, el debate suele ser más complejo. El PIP presenta este año su campaña de Opción Radical. En este compendio, Roberto Barreto analiza las distintas posturas a favor de votar por el PIP. Alma Torrres analiza la campaña del PPR y como es que este partido, mientras alega no estar defendiendo a nadie, estaría destinado a mantener el orden y seguir a los inversionistas. Comenta también sobre el PPD y el PNP.

Vea:

NO VOTAR: LA VERDADERA OPCION RADICAL
¡Ni votes ni te quedes calla’o!
¿PPR en defensa de qué?


—————————-

NO VOTAR: LA VERDADERA OPCION RADICAL

Roberto Barreto / SocialismoInternacional.org

Recientemente ha surgido un debate en la izquierda sobre la participación electoral. ¿Deben los trabajadores votar por el Partido Independentista Puertorriqueño? Algunos proponen el voto por el PIP como una obligación, otros han dicho que “votar por el PIP es la única alternativa de los socialistas.” Carlos Fortuño Candelas, quien defiende el voto por el PIP, ha articulado la siguiente aspiración: ‘La función de los independentistas en cualquier proceso debe ser la de fortalecer las organizaciones que luchan del lado del pueblo y adelantar los objetivos de los trabajadores y demás sectores desposeídos. La independencia, para que sea posible, no puede depender de alianzas con los enemigos del pueblo. Tiene que representar los intereses y las aspiraciones de los explotados. ‘ Con esta aspiración podemos coincidir. La pregunta es, si ésta es una descripción del PIP y de las funciones que cumple como partido dentro de la vida política del país.
En estas elecciones, el PIP se ha presentado como la ‘Opción Radical’ que viene a traer soluciones innovadoras a los problemas del país. Hablan de ‘Integrar a Puerto Rico al mundo.’ Aseguran tener un plan para sacar al país de la profunda crisis en que vivimos.

Impuestos a las farmacéuticas

En el plano económico, Edwin Irizarry Mora ha articulado una estrategia de sustitución de los fondos federales con nuevos impuestos a las farmacéuticas y otras grandes industrias de capital foráneo. Esto se resume así: Las grandes industrias han estado pagando un promedio de 4.5% de impuestos – lo que se reducirá a un promedio de 2.5% con la nueva Ley de Incentivos Industriales. La propuesta del PIP es aumentar estos impuestos a alrededor de 9.5%, lo que resultaría aceptable a las compañías cuando se compara con otros países, por ejemplo Irlanda en donde se paga alrededor de 12 por ciento. Así se recolectarían $1,700 millones adicionales.

Pero estas compañías todavía se llevarían de Puerto Rico unos $32,000 millones anuales. Estas son industrias donde los niveles de unionización son mínimos o inexistentes y el patrono ejerce una férrea disciplina sobre la fuerza laboral. Sus trabajadores están hoy explotados y bajo la propuesta del PIP nada sugiere que dejarán de estarlo. El éxito de esta estrategia fiscal dependerá de tener al gran capital de buenas.

Contra la guerra

El PIP se ha expresado opuesto a la guerra ‘anti-terrorista.’ Para ello ha utilizado principalmente los diversos medios de prensa. En cierta medida su mensaje anti-guerra se ha limitado a pronunciamientos mediáticos que no han sido respaldados del todo con sus acciones. Durante la lucha de Vieques, el PIP demostró -en la práctica- la gran capacidad de movilización que tiene como partido político. Sin embargo, en otras ocasiones cuando se ha movilizado lo ha hecho con cuenta gotas. Le ha faltado voluntad política para tirar su peso organizativo a la calle, por ejemplo, en un movimiento contra la guerra.

Según el compañero Alvin Couto de Jesús el PIP ‘ha sido consecuente y consistente denunciando la guerra’. Pero no es tan sencillo. Al principio el PIP se limitó a denunciar la participación de soldados puertorriqueños en la guerra y dijo poco sobre la naturaleza del conflicto. Luego cuando el sentimiento contra la guerra se generalizó tomó un papel más crítico. El PIP estableció una línea telefónica y un grupo de abogados para asesorar a posibles objetores por conciencia y ha repartido hojas en las escuelas contra los reclutadores. Pero en general se mantuvo al margen de los esfuerzos organizados por pequeños grupos para movilizar y ampliar la oposición a la guerra. Sólo una pequeña fracción de la fuerza del PIP se ha dejado sentir en el movimiento contra la guerra.

El PIP apoyó la huelga de los maestros

Los líderes del PIP marcharon con los maestros aunque la participación de los pipiolos en las líneas de piquete fue escasa. Aun así, su apoyo público a la huelga fue significativo. El PIP apoya las reivindicaciones de los maestros incluyendo un salario base de $3,000 al mes, y que los convenios colectivos bajo la Ley 45 incluyan el derecho a la huelga para los empleados públicos. Ciertamente, la tenaz lucha de la Federación de Maestros logró demostrar la gran injusticia que se comete contra los maestros.

Pero debemos preguntar, ¿por qué los maestros si y otros trabajadores no? ¿Apoya el PIP que todos los trabajadores vean duplicado su sueldo base? Esa sería una poderosa razón para considerar un voto táctico por el PIP. Lamentablemente el PIP no busca una distribución de las riquezas mediante aumentos dramáticos al salario mínimo. El caso de los maestros es un caso ejemplar, una injusticia extraordinaria. Luego de tener el salario básico congelado por 14 años, y de ver su sindicato criminalizado por reclamar el derecho a la huelga, la justicia de la lucha magisterial se hace patente para muchos, aun para algunos que creen en administrar el capitalismo.

Apoya al capital aunque rechaza sus excesos

El PIP como partido de oposición vinculado a la social democracia siempre ha denunciado algunos de los mayores excesos del capitalismo. Levanta reclamos de justicia social a la vez que aspira a dar continuidad al régimen de clases y a dejarse llevar por las reglas del mercado. Si bien está dispuesto a transar con el neoliberalismo, condena sus expresiones más odiosas. Es esto a lo que llaman defender los intereses de los trabajadores y aseguran que pueden defender los intereses de los empresarios simultáneamente y sin contradicción. ¿Cuales podrían ser las razones de los trabajadores para votar por un partido como el PIP?

Si un candidato o partido, aun sin ser realmente radical, diera expresión electoral a las aspiraciones populares al incluir en su programa algunas de las demandas fundamentales de la clase trabajadora, y su candidatura diera fuerza o impulso a una posible movilización que perdurara aun después de pasadas las elecciones. O si una victoria electoral de este candidato o partido se entendiera como muestra de la creciente fuerza de un movimiento y provocara entusiasmo entre los de abajo y desconcierto entre las clases dominantes. Estos posibles escenarios, o cualquier otro que tienda a aumentar la conciencia y confianza de lucha de los trabajadores, podrían servir de base para la participación electoral.

Pero en este momento el PIP no logra atraer ni cautivar porque simplemente no ha presentado los reclamos básicos de vivienda, salud, educación, salarios, derechos laborales y civiles que necesitan los trabajadores, los marginados y los oprimidos. Por ejemplo, aunque el PIP siempre se opuso a la Resolución 99 que intentaba elevar el matrimonio heterosexual a rango constitucional, no ha incluido las parejas del mismo sexo en su plataforma. ‘Hablan de respeto y la no discriminación al hablar de la familia y sus cambios, pero no incluyen a las parejas del mismo sexo como mencionan a otras.’ ha denunciado Olga Orraca activista LBGTT.

Otro ejemplo lo es su postura ante la política de privatización de los servicios públicos. En lugar de hacer una evaluación del legado nefasto de las privatizaciones, el PIP ve el problema como uno de ‘burocratización.’ Mientras el pueblo vive a diario los efectos de la privatización de los hospitales y los residenciales, el PIP insiste en defender al sector privado. ‘El PIP rechaza la política indiscriminada de privatización y postula una eficiente, honrada y moderna administración pública como la solución básica al problema de la burocratización. En la búsqueda de mayor eficiencia en los servicios, se pueden identificar situaciones especiales en que se debe optar por un rol mayor del sector privado en la prestación de ciertos servicios.’ lee su programa de gobierno.
Abogando por la inversión privada no se adelanta la conciencia de clases ni se defienden los intereses obreros.

Unidad en la acción

El otro elemento que forma parte del debate es el que tiene que ver con el apoyo de los socialistas a la auto-determinación como un derecho democrático. Aquí se confunde la unidad en la acción que es necesaria en el movimiento independentista con la participación electoral a favor del PIP. Un movimiento de liberación nacional genuino, que luche por la independencia, debe permanecer unido, aun si está dirigido por un liderato conservador. Pero las organizaciones obreras al interior de dicho movimiento no se deben disolver ni rendir su independencia política. Estas organizaciones son necesarias para defender los intereses de los trabajadores al interior del movimiento y en la futura república.

Al presente, este no es nuestro caso. El PIP no intenta ganar al pueblo a la lucha por la independencia, al contrario, ha declarado en repetidas ocasiones que eso no es posible pues alega que décadas de represión al independentismo lo impiden. ‘Han ensuciado tanto las aguas de la independencia,’ dice Rubén Berríos ‘…que la gente no se atreve a votar por la independencia.’

Los líderes del PIP intentan convencer a Washington que acepte alguna forma de independencia formal que preserve los intereses estadounidenses en Puerto Rico. Es decir, buscan sustituir la colonia por una neocolonia. Piensan que los puertorriqueños solo aceptarán la independencia si se las ofrece el propio Congreso estadounidense. Según afirmó Berríos en Decisión 2008: ‘Tan pronto los Estados Unidos varíe su actitud de persecución centenaria sobre la independencia de Puerto Rico y tan pronto los Estados Unidos haga una oferta razonable para ambas parte, el pueblo puertorriqueño va a responder.’ De esta manera, a lo más que puede aspirar el PIP es a una renegociación de la condición colonial ahora que los eventos mundiales han alterado los intereses de Washington. Esta lastimosa propuesta independentista, si se le puede llamar así, representa la bancarrota política del PIP y es a todas luces patética.

Utilizar al PIP como escalón

La tarea ineludible de los revolucionarios es ganar a los trabajadores a rechazar el capitalismo, y en el caso de un país colonial como Puerto Rico, a entender que cualquier alternativa socialista requiere lograr la independencia de la potencia mundial que más defiende el sistema de lucro. No hay atajos ni sustitutos en la ardua tarea de ganar las bases obreras a una alternativa de lucha. En la presente coyuntura, intentar utilizar al PIP como escalón es un fetiche. Ese partido no se ha constituido en un polo de atracción suficientemente fuerte, ni ha elaborado las demandas obreras con tal claridad que amerite esa táctica.

Una independencia para Puerto Rico que verdaderamente represente ‘los intereses y las aspiraciones de los explotados’ deberá ser obtenida por medios revolucionarios. En el camino, muchas tácticas podrán ser utilizadas, incluyendo la participación electoral. Hoy un llamado a ‘No Votar’ ayuda a fomentar el fortalecimiento de la conciencia de clase de los trabajadores en tanto representa un rechazo a los intentos de los partidos políticos de reempacar y revendernos un sistema decrépito y desprestigiado. La abstención electoral plantea la posibilidad de que los trabajadores encuentren soluciones al margen del sistema enfermo que deteriora sus vidas.

‘No Votar’ debe entenderse también como un intento de romper con la pasividad, fomentar la participación de los marginados y llamar a la actividad organizada en las calles, las comunidades y los centros de estudio y trabajo. Lejos de ser un llamado abstracto, el significado concreto de esta consigna la encuentran los trabajadores a diario en sus propias condiciones de vida. La lógica del viejo lema sigue tan fuerte y tan vigente como siempre: ‘¡No votes, organízate y lucha!’

—————————————

¡Ni votes ni te quedes calla’o!

Alma Torres / Socialismo Internacional

A solo semanas de las elecciones, los trabajadores de Puerto Rico se preparan para decidir quien gobernará los próximos cuatro años. El Partido Nuevo Progresista (PNP) llega a las urnas con el rostro de Luis Fortuño, representando para muchos la amenaza de despidos y privatización. Por la otra esquina llega el Partido Popular Democrático (PPD), que ha demostrado que al igual que el PNP, sus prioridades están en privatizar los servicios públicos y desarticular cualquier intento de lucha o resistencia ante las medidas neoliberales de su gobierno.

Como parte de la propaganda para impulsar la participación del pueblo en las elecciones, el rapero Daddy Yankee ha servido para ser la cara de una paternalista campaña que busca hacerle creer a los jóvenes que votar es la única forma de cambiar la sociedad. Concluye, que de no votar la opción es quedarte calla’o. Pero ¿Cómo quedarnos callados ante la desigualdad, el racismo, la opresión de la mujer, la guerra o el desempleo? Parecería que este cantante no ha pisado Puerto Rico en los últimos 20 años, parecería que hay alternativas en las urnas y que no votar es una locura. Pero ¿qué más equivocado que votar por dos partidos que representan los intereses de la clase rica y empresarial de Puerto Rico? Ambos partidos defienden al capital privado que construye grandes edificios en terrenos públicos, que promueven la quema de gomas que destruyen el ambiente, que defienden la brutalidad policiaca y justifican la criminalización de los pobres.

Recordemos el gobierno de Pedro Roselló quien privatizó la Telefónica de Puerto Rico, vendió los hospitales públicos, eliminó leyes de protección de empleo, privatizó el agua y aprobó la Ley 45 de Sindicación que le niega el derecho a la huelga a los trabajadores públicos. Esta es la misma plataforma que defiende hoy Luis Fortuño. Fortuño ha prometido comenzar su gobierno con el despido de más de 30,000 empleados del gobierno. Pero Aníbal Acevedo Vila y el PPD no se quedan atrás. Desde abril del año pasado se han perdido 52,000 empleos, Aníbal ha defendido en más de una ocasión al capital privado como hizo con Arturo Madero y el proyecto Paseo Caribe. No podemos olvidar el ataque contra la Federación de Maestros de Puerto Rico a quienes decertificó antes de su huelga y a quienes reprimió con la Policía de Puerto Rico en los portones de las escuelas. Así también el gobierno popular al igual que el PNP ha desalojado a familias completas de sus residenciales y comunidades con el fin de construir mega proyectos para los sectores adinerados.

Estos dos partidos no son una opción para los trabajadores de Puerto Rico, ambos al igual que el PIP y el PPR, representan los intereses de la clase dominante. El PNP y el PPD están comprometidos con el capitalismo y el lucro. Ambos se toman turnos para gobernar y ambos intentan destruir las vidas de los trabajadores con el único fin de asegurar los intereses de los ricos. Este año, al igual que en los años anteriores, la mayoría de los trabajadores votarán por uno de estos dos partidos, a pesar de que ambos han probado defender los intereses contrarios a los de los trabajadores y los pobres. Estos partidos no representan ninguna alternativa para un cambio real en nuestras vidas.

El votar por uno de estos partidos es en esencia un acto pasivo. La mayoría de las decisiones de cómo funciona nuestra sociedad no se dan votando en las urnas cada cuatro años, se dan en la lucha que se da en las calles, con los maestros en los piquetes, con los trabajadores del agua, con las resistencias ambientales y de las comunidades. El cambio real que puede mejorar sustancialmente la vida de los trabajadores sale de que nosotros mismos seamos quienes controlemos la sociedad. La alternativa en noviembre no es votar por el malo que ya conocemos o por el malo que no sabemos como será. La verdadera alternativa es comenzar a construir una lucha en contra de todas las desgracias e injusticias que produce este sistema.

—————————————

¿PPR en defensa de qué?

Alma Torres / Socialismo Internacional

Las elecciones de este año se presentan como distintas por la llegada de un nuevo candidato para la gobernación de Puerto Rico y una supuesta alternativa que dice diferenciarse de los demás partidos que existen. Rogelio Figueroa es la figura detrás del partido Puertorriqueños por Puerto Rico que intentará sobrevivir las próximas elecciones. Esta “nueva” alternativa se presenta como el fruto del descontento que han provocado los gobiernos del Partido Popular Democrático, el Partido Nuevo Progresista y la enajenación en la cual se encuentra el Partido Independentista Puertorriqueño. Es un partido socialdemócrata que dice querer acabar con la corrupción y la destrucción ambiental, pero que en la practica plantea hacer esto defendiendo el modelo económico capitalista.

¿Pueden acabar con la corrupción?

Entre las promesas de campaña del PPR se encuentra la ya antes resonada “lucha contra la corrupción”. Esto no es nuevo, ya que otros partidos políticos han lanzado la misma campaña, como lo fue la ex gobernadora Sila M. Calderón. Promesa que rompió en el primer año con tres miembros de su partido con cargos de corrupción. Pero no es casualidad que el PPR quiera lanzar esta promesa en su plataforma cuando el Gobernador actual de Puerto Rico, Aníbal Acevedo Vila, tiene 24 cargos de corrupción en su contra. La promesa de acabar con la corrupción no es otra cosa que un engaño ante la frustración que ha generado en algunas personas los cargos contra el actual gobernador.

El PPR intenta hacerle creer a la gente que al cambiar las caras de los políticos la corrupción se acaba. La corrupción es un problema que se repite en las sociedades de clase a través de todo el mundo. En el 2001 en Argentina la corrupción llevo a una crisis que provocó que 12 millones de personas llegarán a estar en extrema pobreza. Los escándalos de corrupción no puede ser explicado como un problema de los partidos políticos. La corrupción tampoco se limita a los políticos, dentro de la policía hay corrupción, en las empresas privadas y hasta en los Organizaciones Sin Fines de Lucro. Se trata de quién tiene el control de los medios de producción y con qué fines lo controla. La corrupción es un fenómeno de clases, un mecanismo más mediante el cual los ricos se apropian de las riquezas producidas por los trabajadores. Para garantizar que los intereses de los trabajadores sean verdaderamente defendidos, debe ser la misma clase trabajadora la que controle y distribuya las riquezas que ellos mismos producen. Mientras otros estén guiados por el lucro empresarial o individual, mientras la ganancia siga siendo una prioridad, seguirá existiendo la corrupción.

¿El estatus no importa?

Rogelio Figueroa ha sido muy enfático a la hora de hablar sobre el estatus de Puerto Rico. Según él los partidos existentes se han dividido en tres opciones, votar por la estadidad, por la independencia o seguir siendo colonia. Según el PPR el problema en realidad no es el estatus sino los problemas sociales, claro esta que esto lo dicen sin hacer referencia alguna al sistema económico que provoca todos estos problemas. El PPR pretende vestirse de los muy democráticos al decir que quien debe decidir que estatus desean son los mismos puertorriqueños. En principio podríamos estar de acuerdo en que deben ser los trabajadores quienes decidan si quieren la independencia o la estadidad, pero en la practica lo que esto plantea es un problema más grande.

El decir que el estatus no importa, niega todos los atropellos que se han cometido contra los puertorriqueños por el hecho de que somos una colonia. Niega que soldados puertorriqueños han muerto en la guerra de Irak, niega que el ROTC se siente con la confianza de regresar al campus de la UPR para reclutar jóvenes de clase trabajadora que perderán sus vidas defendiendo los intereses de los más adinerados, niega que la presencia de la marina estadounidense destrozo el pueblo viequense con cáncer, robo y represión, niega que el FBI asesinó cruelmente al líder machetero Filiberto Ojeda Ríos y niega que los trabajadores nos tenemos que defender de dos clases dominantes opresoras, el capital y gobierno americano y el puertorriqueño. Niega que el FBI se mete en los residenciales pobres y fabrica casos. La presencia del FBI no es otra cosa que una reafirmación de poder por parte de los Estados Unidos. ¿Cómo no tomar posición ante esto? ¿Cómo pueden decir que el “estatus no es un issue”?

“No se puede ser neutral en un tren en movimiento”

El PPR se quiere vender como un partido neutral, como un movimiento de lucha social, cuando en la practica nunca defendieron a los maestros durante la huelga, nunca se les vio en los piquetes en contra de la brutalidad policiaca y ni siquiera pueden tomar posición sobre el estatus cuando vivimos en una colonia. El historiados y activista Howard Zinn habla sobre la injusticia social y la posibilidad de cambiar un sistema económico que vive de la explotación, de la miseria, el racismo, la homofobia, la opresión de la mujer. Pero la posibilidad del cambio depende de nuestra capacidad de escoger bandos, de luchar por lo que creemos aún cuando al principio parezcamos pocos. Se trata de no ser neutral en un tren que se mueve con todo vapor, se trata de asumir posiciones y de luchar para verlas hecha una realidad. El PPR no es neutral, su partido sigue estando al servicio del sistema capitalista con promesas que no dejan de salvaguardar el modelo neoliberal que nos ha llevado a la crisis actual. Solo los trabajadores podemos lograr que ese otro mundo que queremos sea una realidad. No votes! Organízate y lucha!

Una respuesta to “¡Nadie por quien votar en las próximas elecciones!”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: