Socialismo Internacional

Periódico de la Organización Socialista Internacional

¡Los jóvenes NO seremos chivos expiatorios!

Posted by Socialismo Internacional en junio 16, 2011

Carmen A. Delgado Cifuentes[i] explica cómo la medida legislativa que aumentaría el tiempo probatorio para un empleo nuevo ejemplifica el ataque a todos los trabajadores utilizando de chivos expiatorios a los jóvenes.

“La Asamblea Legislativa de Puerto Rico, preocupada por la libre oportunidad de empleo para todos nuestros habitantes, no importa la edad, raza o sexo, promueve la igualdad en la oportunidad de empleo; eliminando aquellas disposiciones limitativas a la participación de sectores poblacionales como lo son nuestros jóvenes, los cuales están en desventaja se ven discriminados a la hora de ser evaluados para una posición de empleo, por falta de experiencia…

Por lo antes expuesto, se extiende el período probatorio dispuesto por la Ley Núm. 80, supra, de tres (3) meses hasta un máximo de veinticuatro (24) meses, para eliminar la desventaja de la falta de experiencia que actúa en contra del reclutamiento del candidato a empleo.  De esa manera, hacemos justicia a un sector significativo de nuestra población, es decir, nuestra juventud que en última instancia, son los custodios y guardianes del futuro de Puerto Rico.”[ii]

En el 2006 en Francia, el gobierno de Chirac intentó pasar lo que entonces se llegó a conocer como el Contrato de Primer Empleo. El mismo iba dirigido a jóvenes menores de 26 años y replicaba que “el desempleo es una de las mayores causas de criminalidad en los sectores pobres, que las leyes laborales que ponen sobre los hombros del patrono el peso de la prueba para demostrar justa causa para un despido desalienta el empleo, especialmente de las personas con perfiles “riesgosos” (como son los jóvenes de barrios marginados, según esa visión) y que por lo tanto, hacer el despido más fácil a los patronos mejoraría las oportunidades de empleo de estos jóvenes.” Dicho proyecto de ley alegadamente buscaba atacar el 23% de desempleo entre los jóvenes prevalecientes en la República francesa para aquel entonces, y se presentaba a un año de los mayores motines y enfrentamientos callejeros en la historia de Francia desde el verano del ’68.

Como se recordara, durante los disturbios de octubre del 2005 miles de jóvenes tomaron las calles de París y otras grandes ciudades, incendiando vehículos, lanzando molotov contra la policía y destruyendo vitrinas de comercios en respuesta a la muerte de dos jóvenes musulmanes de origen africano que cayeron electrocutados mientras huían de la policía. Aquello cristalizó los crecientes niveles de desigualdad social y racismo, y fueron “una forma de expresar la frustración por el desempleo y el acoso policial en las zonas pobres”. Entonces, cuál fue la propuesta del gobierno francés: extender el periodo probatorio de tres meses a dos años, dentro de los cuales el jefe puede despedir a un empleado sin tener que justificar motivo alguno.

Decían sus proponentes en aquel entonces: uno de cada joven en Francia está desempleado, y la cifra llega hasta el 50% en los suburbios pobres. “Despedir empleados es difícil y costoso, a través de los años esto ha hecho a  las compañías más reacias  a la hora de contratar gente”. Los patronos, decían, “estarían más dispuestos a tomar riesgos con empleados jóvenes si no estuvieran tan restringidos por las leyes laborales de Francia.” Reclamaban que “el desempleo es parcialmente provocado por las restrictivas leyes laborales” que según creen también “obstaculizan el crecimiento económico desalentando la creación de negocios y su expansión.” Suavizar el “rígido código laboral” había sido el lema de los industriales franceses por años, y se señalaba como la clave para impulsar el crecimiento económico y el empleo.

A una semana de darse a conocer a la luz pública la aprobación en el Senado de Puerto Rico del proyecto 2085, reaccionaba Jorge Galliano, dueño de la cadena Gatsby y ex presidente de la Cámara de Comercio de Puerto Rico: “Sería un paso importante, junto a las modificaciones a otros estatutos laborales, para que Puerto Rico sea más competitivo”, e indicó además que “en Estados Unidos no existe el periodo probatorio y la gente consigue que le concedan crédito.”[iii]  Con la aprobación de esta medida, “Puerto Rico no tiene nada que perder porque no se están generando los empleos. El desempleado no tiene empleo y con esto podemos ganar todos”. Este señor fue más lejos e incluso abogó también para que se añada otra enmienda a la ley 80 de despido injustificado, “de manera que se elimine la presunción de culpabilidad del patrono”.

No obstante las palabras del señor Galliano, en los Estados Unidos sí existe el periodo probatorio. De hecho el periodo probatorio en la empresa privada allí es de un promedio de tres meses, como lo es en el Reino Unido, Canadá, Australia y en la mayoría de los países industrializados. Incluso, en el estado de la Florida un empleado probatorio que es despedido antes de completar los tres meses puede reclamar desempleo, algo que aquí en la isla no es posible. Quizás, a lo que Mr. Galliano se refiere es al llamado “employment at will” o el “empleo a voluntad” que es una reminiscencia de la época post Segunda Guerra Mundial, aún existente en mayor o menor grado en todas las  jurisdicciones de los EEUU. Bajo esta doctrina legal cualquier contratación se presume que es “a voluntad”, es decir, el jefe tiene la libertad de despedir a un empleado “por una razón justificada, o una razón injustificada, o sin ninguna razón en absoluto”, en la misma manera que sus defensores alegan que el empleado tiene derecho a renunciar cuando quiere.

Esta doctrina llegó a ser de tal aceptación que el Tribunal Supremo de Estados Unidos manifestó que toda ley que limitara la libertad del patrono a despedir un obrero violaba el derecho que la Constitución le garantizaba sobre la libertad de contratación.[iv] No obstante, a partir de los años 50’s esta doctrina sufrió un sinnúmero de reveses hasta el punto que hoy día, la enorme mayoría de los estados, la han limitado y el patrono no puede votar a un empleado así como así, si al hacerlo viola una política pública del estado, o una clausula implícita que se lo prohíba en el contrato de empleo, o si del contrato de empleo está implícito el principio de buena fe contractual y dicho estado reconoce alguna de estas excepciones. En todo caso, el “empleo a voluntad” al que imaginamos hace referencia Galliano no implicaría que no hay periodo probatorio en los EEUU si no por el contrario, que los empleados viven en un eterno periodo probatorio que no tiene fecha límite. Pero duras luchas se tuvieron que dar en las calles de los EEUU para limitar el “derecho” de los patronos a dejar en la calle a un empleado o a mantenerlo a su merced en un empleo.

De la misma manera, una intensa batalla libraron los jóvenes junto a miles de trabajadores y trabajadoras en Francia para frenar el desgraciado contrato de primer empleo propuesto hace apenas cinco años. En contraste con las posiciones oportunistas de los industriales,  la clase obrera, principalmente los jóvenes, denunciaron que el proyecto sólo hubiera hecho más fácil a los jefes ejercer presión sobre sus empleados en cualquier momento, (reduciendo salarios, exponiéndolos a hostigamiento sexual, etc.) porque podrían despedir a sus empleados más jóvenes en cualquier momento, sin motivo legal alguno. Algunos oponentes comenzaron a llamar el proyecto el “contrato Kleenex”, implicando con ello que el mismo permitía a las empresas descartar a la gente joven como servilletas faciales. Incluso se llegó a plantear que este proyecto de ley violaba la Constitución de la Comunidad Europea que establece que el patrono debe dar un motivo legal antes de despedir a un empleado, y que además iba en contra de los estatutos de la Convención Internacional del Trabajo (un organismo de la ONU).  Luego de millones de personas marchando en las calles, la toma de la mayoría de las universidades por sus estudiantes en huelga (incluyendo la Sorbona, y 84 universidades más) dos paros generales de trabajadores, varios arrestados y heridos en enfrentamientos con la policía, los jóvenes lograron que el gobierno retirara el proyecto de ley que fue substituido por incentivos fiscales para las empresas que contratasen jóvenes.

La agenda patronal alrededor  del mundo no se detiene y los mismos intereses que llevaron al gobierno francés a enfrentarse contra los jóvenes y el pueblo trabajador, son los mismos motivos que llevan a que las mismas escenas de lucha necesariamente se repitan una y otra vez. En México hace apenas dos meses, la Unión Nacional de Trabajadores, la más grande del país, realizó  una multitudinaria manifestación en el Zócalo contra la propuesta reforma del código laboral allí. Martin Esparza, secretario del  Sindicato Mexicano de Electricistas, entre otros, denunció que la reforma (o contrarreforma) laboral lo que busca es debilitar los convenios colectivos favoreciendo los contratos individuales, reduciendo costos a los empresarios al reducir el pago de la mesada por despido a no más de doce meses de salario, entre otras medidas anti obreras.[v] Dicha reforma laboral busca también “regular” (o mejor dicho des regular) lo relacionado a la subcontratación y el uso de empleados temporeros, haciendo más fácil para las empresas contratar personal de afuera que no pertenezca a un sindicato, en un país donde los empleados subcontratados fluctuaban de 8% en el 2004 a 40% hoy. De nuevo la seguridad de empleo es tema crucial, pues los empleados temporeros no tienen ninguna.

En España, donde el desempleo, entre otros males de la crisis capitalista ha llevado a miles de personas a comenzar a organizarse en uno de los  movimientos más grandes e inspiradores de su historia, los llamados  “acampados”, o “indignados” que reclaman trabajo y verdadera democracia participativa, el gobierno dizque “socialista” de Zapatero continúa cediendo a las “recomendaciones” de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional cuya propuesta para atajar la crisis económica y el 21% de desempleo del país, el más alto de los países industrializados, es también “reformar” las “estrictas” leyes laborales de España para “hacerle más fácil a las compañías el contratar personal”. Respondiendo a ello se aprobó hace dos semanas un nuevo proyecto de reforma laboral, a pesar de lo cual los industriales no están conformes: “Estas reformas son claramente insuficientes”, dice uno de los grandilocuentes profesores de Derecho Laboral y socio de una firma legal patronal, salvador del Rey, “Todavía hay una clara necesidad de modernizar nuestro sistema de negociación colectiva”.[vi]

Entre los “arcaicos” aspectos de la ley laboral española que según los industriales hay que eliminar para poder generar más empleos, está el sistema de indexación de salarios bajo el cual cerca del 75% de los empleados en España ven sus salarios ajustados a los niveles de inflación nacional. Sin contar con el odio que los industriales tienen al casi “poder de veto” que tienen las uniones en cuanto a “lay-offs” que evitan precisamente que las empresas echen más gente a la calle, así como el que los convenios se renueven automáticamente al expirar cuando no hay acuerdo de cambios con las uniones. Por su parte las uniones dicen que tampoco están de acuerdo con ese proyecto de reforma laboral pero que no se opondrán a este, un cambio radical a su posición de hace un año, cuando se fueron a huelga general (del sector público y privado) en protesta por reformas laborales previas.

Aquí en Puerto Rico, líderes sindicales han expresado que “sabemos que los patronos quieren aumentar de tres a un año el periodo probatorio. Pero han logrado que el Senado les apruebe dos años para que luego la Cámara lo baje a uno y dar así la impresión falsa de que oyen los reclamos de los trabajadores. Lo único que aceptamos es que se quede el periodo probatorio como está.”[vii] Solo esperamos que estos mismos líderes sindicales, tan amigables con Thomas Rivera Schatz, estén dispuestos a movilizar a las bases de sus sindicatos cuando este politiquero buscón venga a congraciarse diciendo que logró reducir el periodo probatorio a  menos meses de lo propuesto, para que junto a los jóvenes y todo el pueblo trabajador demos la batalla que nos hace falta dar para que sea nuestra agenda la que ganemos y no la de los empresarios explotadores y oportunistas.

Como hemos visto, esto, es sólo una pequeña muestra de la enorme agenda patronal que se nos viene encima. Nuestros patronos y el resto de la clase empresarial del país, incluyendo los políticos de turno, tratan de engañarnos diciendo que ellos quieren ayudar a resolver el problema del desempleo, pero que son nuestras leyes laborales, y nos sus propias decisiones de negocios y el propio sistema de competencia de libre mercado capitalista, el que crea las crisis económicas y el desempleo. Nos dicen, que nuestras leyes laborales encarecen los costos de hacer negocios en Puerto Rico, y que solo deshaciéndonos de estas, y pagándonos menos salarios y beneficios podrán ellos tener las ganancias que necesitan para expandir operaciones y crear más empleos. De esta manera, dicen, eliminando leyes laborales ganamos todos, aunque de paso nos sumerjan a todos en la pobreza.

Se les olvida que son ellos y no nuestras leyes laborales, las que crean el desempleo para empezar. Y que en todas partes del mundo, incluyendo Puerto Rico, solo la lucha del pueblo trabajador organizado y combativo ha sido el verdadero remedio contra la pobreza y nuestro abandono por los políticos a la merced de la lógica capitalista.  Sólo la lucha organizada de todo el pueblo trabajador podrá frenarles e imponer nuestra propia agenda de futuro, respeto y equidad. En este proceso de combatividad los jóvenes lejos de convertirse en chivos expiatorios cuya falta de oportunidades intentan utilizar, como lo han hecho en otras partes del mundo, para querernos imponer medidas de austeridad a todos, estamos seguros que jugarán un rol fundamental e inspirador, como lo han hecho hasta ahora.


[i]  La autora es estudiante de Derecho y militante de la Organización Socialista Internacional (OSI).

[ii] Proyecto del Senado 2085 presentado por la senadora Luz “Lucy” Arce Ferrer, aprobado por ese cuerpo el 31 de mayo en votación partidista. Bajo consideración de la cámara de representantes, en espera de ser devuelto al senado para reconsideración, a petición del presidente del senado.

[iii] Mas cambios a controvertible medida laboral (10 de junio2011) El Nuevo Día. Disponible en: http://www.elnuevodia.com

[iv] Acevedo Colom, Alberto. (2005) Legislación protectora del trabajo comentada. San Juan: Ramallo Printing  Bross. Pág. 133.

[v]  Mexico: unions protest “labor reform” proposal (4 de abril de 2011) Weeky News Update. Disponible en: http://ww4report.com

[vi] Roman, David. Spain’s Government Approves Key Labor Reform Bill Despite Critics. (10 de junio de 2011) Dow Jones Newswires. Disponible en: http://www.nasdaq.com

[vii] Más cambios a controvertible medida laboral,  Ibídem.

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