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Toledo: Más violencia contra los pobres

Posted by Socialismo Internacional en diciembre 2, 2012

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Ambos partidos dominantes – PPD y PNP – coinciden en políticas anticrimen que criminalizan a los pobres convirtiéndolos en chivos expiatorios de la sociedad.

En los años de Pedro Roselló y del PNP en los noventa, Pedro Toledo se distinguió como el Superintendente de la Policía de la Mano Dura. Luego le sirvió a los Populares con facilidad pues ambos partidos tienen la misma política clasista y discriminatoria. Se trate de la Mano Dura, la Mano Firme o el Castigo Seguro, todas son formas de violencia estatal que agravan, en lugar de resolver, la crisis de violencia que hoy vivimos.

Las estrategias tipo Mano Dura del nuevo gobierno no funcionaron en el pasado y no funcionarán en el futuro. Debemos organizarnos para defender nuestros derechos civiles y derrotar estas políticas discriminatorias y represivas.

En este artículo de marzo de 2005, Roberto Barreto comenta las ejecutorias de Pedro Toledo.

La nominación de Pedro Toledo  a la Superintendencia de la Policía ha sido celebrada por los comentadores radiales y por las encuestas de opinión. Aseguran que su labor durante los ocho años de la administración Rosselló fue un éxito.  Nada más lejos de la verdad.  Parecería que una amnesia colectiva ha atacado al país.  Vivimos como si se tratara de una obra de Gabriel García Márquez en donde los residentes de Macondo han sido contagiados por la ‘fiebre del insomnio’ y tienen que rotular las cosas para no olvidar su utilidad:  “Esta es la vaca, hay que ordeñarla todas las mañanas para que produzca leche…”

Antes de que todos perdamos la memoria alguien debería colgar un rótulo del cuello del Superintendente: “Este es Pedro Toledo, quien junto a la Mano Dura, fracasó.” Al final de los años de Rosselló hubo consenso sobre el fracaso de la Mano Dura.

Un titular de El Nuevo Día leía: “Herida la mano dura contra el crimen.”  En el artículo, Gerardo Cordero escribió: “La transformación social proyectada mediante la política de “mano dura contra el crimen”, el proyecto estrella del saliente gobernador, Pedro Rosselló, no logró aflorar plenamente en ocho años de gestión ininterrumpida.”

Durante sus años como jefe policiaco, Toledo permitió la falsificación de estadísticas para ocultar la ineficiencia de la política de Mano Dura.  La corrupción rampante en la uniformada dio paso a la disolución de la Unidad de Saturación, y de los Escorpiones que habían estado confeccionando carpetas ilegales a policías, y alegadamente a periodistas y a políticos.

La Brutalidad Policiaca se generalizó, desde los ‘Megaoperativos’ en que se arrestaban a cientos de personas que pasaban por la calle, hasta la Huelga de la Telefónica en donde corrió la sangre de los trabajadores y trabajadoras.  Las ocupaciones a barriadas y residenciales atropellaron los derechos civiles de miles sin que esto produjera una reducción en la violencia.  Se realizaban allanamientos sin orden judicial o con una sóla para toda una comunidad.  En las comunidades más pobres se repartían macanasos indiscriminadamente.

Toledo fomentó el racismo al asegurar que los dominicanos tenían la culpa del aumento de la criminalidad. Varios ciudadanos dominicanos fueron salvajemente golpeados, incluyendo al joven Rafael Herrera quien murió a consecuencia de una paliza a manos de la Policía. También se fomentó la homofobia al declarar incompatible con la labor policial el ser homosexual. Durante el ‘Rescate de Santurce’ no sólo se persiguió a los homosexuales y a los dominicanos, sino que se‘recogió’ forsozamente a los deambulantes y se les concentró en la antigua Base Naval de Miramar.

Lo peor fueron las muertes que produjeron las grandes movilizaciones policiales.  Niños de hasta trece años fueron víctimas de las balas de la Policía.  Pero los tribunales no encontraban causa y las muertes quedaron impunes.  Toledo siempre prometió que se realizarían las investigaciones pertinentes, pero al final los policías rara vez tuvieron que responder por sus actos.

La decisión del gobernador, Aníbal Acevedo Vilá, de nominar a Pedro Toledo representa el consenso de la clase dominante, que fuera de líneas partidistas, coincide en criminalizar a los pobres convirtiéndolos en chivos expiatorios de la sociedad.

Se trate de la Mano Dura, la Mano Firme o el Castigo Seguro, todas son formas de violencia estatal que agravan, en lugar de resolver, la crisis de violencia que hoy vivimos.

La Mano Dura no funcionó en el pasado y no funcionará en el futuro. Debemos organizarnos para defender nuestros derechos civiles y derrotar estas políticas discriminatorias y represivas. ♦

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