Socialismo Internacional

Periódico de la Organización Socialista Internacional

Nube de incertidumbre cultural

Posted by Socialismo Internacional en marzo 25, 2013

Los estudiantes de la Escuela de Artes Plásticas en paro y protestando los efectos de la Ley 7.

Los estudiantes de la Escuela de Artes Plásticas en paro y protestando los efectos de la Ley 7.

COMENTARIO

Estamos ante la verdad que nos depara cada cuatrienio, un favor político puede ser la razón primordial por la que Mercedes Gómez permanezca en su cargo como directora del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP). Su esposo es nada mas y nada menos que el padre del presidente del Senado Eduardo Bathia.

Ante los reclamos de destitución realizados por el programa de solidaridad PROSOL-UTIER, nuestro gobernante en turno aun no tiene idea de que sucederá con la primera mandataria del instituto, y por consecuencia los funcionarios de confianza que forman parte su equipo de trabajo, quienes han apoyado una lluvia de malas decisiones que ponen en peligro la conservación, divulgación de la cultura , el uso de nuestros parques y lugares históricos.

Las razones son claras bajo la dirección de Gómez el ICP se ha convertido en un centro de entretenimiento cultural alejándose de su objetivo primordial. Desde el 2010 ha imperado el deterioro en las facilidades adscritas al instituto, ha predominado la sustitución de empleados públicos , por contratos privados,  además de q el 50% de los empleados unionados fue despedido, la violación de derechos por medios de la fabricación de casos, es parte del ambiente de trabajo.

Lola Marina Rivera reporta sobre la grave situación en la que se encuentra el ICP a raíz de la política neoliberal de los actuales y pasados gobiernos.

El orden prioritario cultural ha perdido foco. En la actualidad hay más de una decena de museos que no cumplen sus funciones de forma optima. Ante el mandato de Gómez la restauración, el cierre y la recolocación de Museos ha sido la norma. ¿Puede usted imaginarse un museo sin guía? Pues sí, eso es lo que tenemos, áreas desoladas sin personal y que en ocasiones se han convertido en archivos del Instituto como en el caso de las habitaciones de Residencia Armstrong-Poventud en Ponce.  Así es, un patrimonio histórico en función de resguardar documentos, muebles y equipo caducado del cual no se puede disponer por motivos de inventario. Y así se ponen en peligro de olvido nuestros espacios históricos.

La reducción de empleados por consecuencia de la Ley 7 es un hecho, así como la disminución de presupuesto asignado del gobierno anterior y el entrante debido a la crisis económica que enfrenta el país. Sin embargo, esto no ha sido ecuánime a los gastos millonarios incurridos por el ICP en contratos privados antes realizados por servidores públicos. Se trata de prioridades torcidas de repartir el bizcocho entre las empresas adineradas y sectores pudientes. A pesar de que cada vez son mas dramáticas las rebajas presupuestarias enfocadas a nuestra cultura. Pero el presupuesto  no es el único inconveniente de un instituto que carece de planes de acción que apoyen los gastos de restauración de edificios. Hay que ir mas allá de lavarle la cara a nuestros edificios, el pueblo pide a gritos una propuesta que rescate nuestras instituciones culturales y que apoye las existentes, que se logre el enlace con los centros culturales de los pueblos. ¡Queremos espacios abiertos al publico!

Hay que recordar que el instituto fue creado en virtud de la -Ley 89, el 21 de junio de 1955, según enmendada, con el propósito de contribuir a conservar, promover, enriquecer y divulgar los valores culturales del pueblo de Puerto Rico y lograr el más amplio y profundo conocimiento y aprecio de los mismos.

La estructura organizacional del instituto responde a las funciones que la ley le asigna. Varios programas atienden los siguientes aspectos especializados de la cultura: fomento de las artes y el quehacer cultural, artes plásticas, artes populares y artesanías, arqueología y etnohistoria, museos y parques, monumentos y las zonas históricas, música, publicaciones y grabaciones, teatro, danza, Archivo General y Biblioteca Nacional; y extiende su gestión de promoción cultural por toda la Isla, a través de los Centros Culturales, organizaciones autónomas en los pueblos.-

El ICP no debe ser meramente una agencia que incluya su logo en las actividades culturales que se realizan en la isla, para consagrarse por el crédito que les permite su aval ; sino que su gestión cultural debe estar dirigida a  estimular, fomentar, promover y divulgar las diversa manifestaciones de la cultura puertorriqueña hasta llegar a  las masas  lo cual es parte de su responsabilidad.

El Instituto de Cultura Puertorriqueña ha tenido la capacidad de pervivir ante las prioridades culturales de un gobierno que atenta contra la cultura de su pueblo. Abandono disfrazado de crisis de ejecutorias desatinadas que se ven reflejadas en la Escuela de Artes Plásticas, en las puertas cerradas de los Museos, en la obras abandonadas, en grandiosas restauraciones sin plan de acción ni de mantenimiento, en los Teatros en los que llueve por dentro y en otros que han sido privatizados para el disfrute exclusivo de una elite.  El ICP no debe ser manejado para que nuestro patrimonio histórico sobreviva quebrantando derechos, se exige compromiso, acción cultural.

El pueblo tiene que moverse y unirse a los trabajadores/as de la cultura que están luchando para denunciar esta realidad. Mientras nos venden el país, atentan contra privatizar el único canal público y continúan recortando derechos obtenidos, destruyen y dejan en el olvido nuestra cultura como pueblo.

Para vivir bien se necesita más que un buen trabajo con un bueno sueldo y un hogar decente y seguro. ¡Necesitamos el arte! ¡La cultura popular! Eso que nos recuerda que somos seres humanos. Eso que nos pone en contacto con nuestros sentimientos más profundos y nos hace despejar nuestra mente cuando más lo necesitamos.

Anuncios

Sorry, the comment form is closed at this time.

 
A %d blogueros les gusta esto: