Socialismo Internacional

Periódico de la Organización Socialista Internacional

Mujeres armadas y violencia de género

Posted by Socialismo Internacional en junio 30, 2013

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Tres mujeres fueron asesinadas el pasado fin de semana, una a manos de su pareja y otra por disparos provenientes de la policía durante una persecución. Como reacción a los asesinatos la procuradora de la mujer, Wanda Vázquez,  hizo expresiones sugiriendo que las víctimas de violencia de género se armaran para protegerse de sus agresores. Estas declaraciones iniciaron un debate acerca de si las expresiones de la procuradora fueron responsables o no, sobre el derecho a la utilización de las armas como mecanismo de auto-defensa por parte de las mujeres y sobre medidas que vayan en la dirección de proteger la integridad física y la vida de las mujeres.

Sabemos que la raíz de esta problemática, actualmente, es la sociedad de clases que el sistema capitalista mantiene. Es el mismo sistema que produce tanta desigualdad y opresión en nuestras vidas. En la actual crisis social que vive el país, la violencia contra la mujer y los sectores marginados por su género, identidad sexual o raza, se agudiza y empeora por la misma presión social que desata.

Agnes Marie Torres reflexiona sobre las problemáticas que hoy día agudizan la violencia de género y las medidas insuficientes con las que el gobierno pretende lavarse las manos ante las creciente ola de asesinatos a mujeres en Puerto Rico.

Tres mujeres fueron asesinadas el pasado fin de semana, una a manos de su pareja y otra por disparos provenientes de la policía durante una persecución. Como reacción a los asesinatos la procuradora de la mujer, Wanda Vázquez,  hizo expresiones sugiriendo que las víctimas de violencia de género se armaran para protegerse de sus agresores. Posteriormente se retracta de sus comentarios y argumenta que es la prerogativa de cada mujer si desea utilizar armas como medida de protección contra la violencia de sus parejas. Estas declaraciones iniciaron un debate acerca de si las expresiones de la procuradora fueron responsables o no, sobre el derecho a la utilización de las armas como mecanismo de auto-defensa por parte de las mujeres y sobre medidas que vayan en la dirección de proteger la integridad física y la vida de las mujeres.

Violencia de género: ¿problema social o individual?

Según datos de la Oficina de la Procuradora de las Mujeres, se estima que diariamente 53 mujeres son víctimas de violencia doméstica en Puerto Rico y que cada 15 días una mujer es asesinada. En el caso particular de las mujeres dominicanas en Puerto Rico, que representan el 80% de mujeres inmigrantes, las cifras de violencia de género son aún más alarmantes. 9 de cada 10 de esas mujeres son maltratadas física y verbalmente por sus parejas, según indica un estudio realizado por el Centro de la Mujer Dominicana. Tras ser recipientes del número mayor de casos violentos a manos de sus parejas, por su condición de inmigrante, son quienes menos posibilidades tienen de acceder a servicios y ayudas para salir de las relaciones violentas en las que se encuentran.

Toda esta información muestra con claridad que el problema de violencia de género es uno de caracter social. También que dicho problema social es uno que determina si una persona se mantiene viva o muere.

Es a través de este prisma que hay que ver los comentarios de la procuradora de las mujeres, Wanda Vázquez.

¿Qué se armen las mujeres?

Como socialistas creemos en el derecho que tienen todos los grupos oprimidos a la auto-defensa. Esto significa su defensa utilizando los medios que consideren necesarios, incluyendo las armas, para combatir a sus opresores. Pero argumentamos que la violencia de género no se va a erradicar de nuestra cultura proponiendole a las mujeres que viven ese tipo de violencia a que se armen. Rechazamos la noción de que estos problemas sociales deben ser solucionados con políticas que tengan perspectivas de carácter individual como lo son el “defiendete”, “dile a alguien”, “déjalo”, “pide una orden de protección” o “llama a la policía”, que tanto el estado cacarea en sus pocas campañas sobre la violencia contra la mujer.

Es importante señalar sobre el “llama a la policía” que ese cuerpo fue señalado recientemente como un nido de machistas violentos contra sus parejas. Esto ayuda a entender las quejas constantes de mujeres que critican el que cuando van a denunciar a sus parejas, no son tomadas en serio, y que cuando llaman a la policía por que su pareja está violando alguna orden de protección, no llegan al lugar o llegan demasiado tarde. La empatía que se genera entre el policía y el agresor es mayor que el supuesto deber de proteger la ciudadanía, en este caso las mujeres.

¿Cuál es la solución?

Hay que tomar en cuenta que son muchos los factores que hacen que una persona que sufre violencia de género no sienta la confianza o el valor para salir de ésta dinámica. Esto es síntoma de la complejidad del problema, y de que se hace muy difícil el poder determinar soluciones específicas.

El comentario de la procuradora de haber aconsejado a las mujeres que se armen no tiene ningún problema. No moralizamos sobre la utilización de la violencia como medio de combatir las opresiones. El problema es la ausencia de trabajos y propuestas realistas por parte de su oficina que vayan en la dirección de erradicar de raíz  la violencia de género. Algunas políticas que irían en esa dirección sería la implementación en el sistema escolar público de cursos enfocados en educar sobre el tema de género. De igual manera el adiestramientos a empleados públicos en las agencias y las corporaciones públicas, fomentarían las relaciones laborales más solidarias y menos machistas y homófobas. También el reclutamiento de más trabajador@s sociales, psicólog@s y otr@s profesionales, que de manera multidisciplinaria desarrollen proyectos públicos que trabajen tanto en la prevención como en los retos que esta problemática genera a diario.

Sabemos que la raíz de esta problemática, actualmente, es la sociedad de clases que el sistema capitalista mantiene. Es el mismo sistema que produce tanta desigualdad y opresión en nuestras vidas. En la actual crisis social que vive el país, la violencia contra la mujer y los sectores marginados por su género, identidad sexual o raza, se agudiza y empeora por la misma presión social que desata. La peleas en el hogar y en el trabajo aumentan ante la crisis social y la miseria que vivimos con el masivo desempleo y la gran cantidad de deudas que nos aqueja. El reciente desmantelamiento del sistema de retiro público que ahora alarga las jornadas de trabajo por varios años más y acorta las pensiones de quienes continúan laborando, sólo garantiza un aumento en las conductas violentas que se desarrollan por la misma frustración social.

Esta realidad puede cambiar en la medida en que se desarrollen luchas sociales que, además de exigir unas políticas públicas con perspectiva de género, puedan lograr adquirir en sus reclamos un cambio y mejoría en la calidad de vida y trabajo para todos los sectores de la clase trabajadora.

Las mujeres, quienes sufren más que ningún otro sector en tiempos de crisis, deben organizarse como mejor entiendan para defender sus vidas. Pero la apuesta debe ser que la mujer no tenga la necesidad de defenderse frente a cada ataque sexual, machista y violento, la apuesta es que esos ataques, ese machismo y esa violencia sea erradicada de una vez por todas para que la mujer pueda vivir tranquilamente y libremente su vida. Así debe ser para toda la clase trabajadora y todos los sectores que la componen.

¡No más violencia contra la mujer!mujeres

¡No más crisis!

¡No más desempleo y miseria!

¡No más capitalismo!

*Daniel Orsini y Alma Torres colaboraron con este artículo.

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