Socialismo Internacional

Periódico de la Organización Socialista Internacional

Resistiendo un nuevo robo de la revolución

Posted by Socialismo Internacional en julio 21, 2013

Mansour sworn in as Egypt's interim president

Adlin Mansour, nuevo presidente interino egipcio

El presidente interino de Egipto, Adly Mansour- instalado en el poder por el ejercito luego del derrocamiento del presidente Mohamed Morsi de la Hermandad Musulmana, gracias a las demostraciones masivas del 30 de junio demandando su renuncia- hizo su primera movida política como presidente. En este análisis, los Socialistas Revolucionarios de Egipto declararon que, Mansour y su nuevo primer ministro Hazem el Beblawi, están llevando a Egipto por el mismo camino que los dictadores que le antecedieron y que aquellos comprometidos con la revolución egipcia deben unirse para trabajar y lograr materializar las consignas de la revolución contra Mubarak y de las movilizaciones del 30 de junio contra Morsi: pan, libertad, justicia social y dignidad humana.

       Una semana después de la instalación del presidente- quien fue colocado ahí por millones de revolucionarios que permanecieron en las plazas desde el 30 de junio hasta acabar con el gobierno de la Hermandad Musulmana, traicionando la revolución- vino la primera acción publica desde el palacio presidencial, que lo que logró fue decepcionar muchas esperanzas.

Traducido por Sixto López

        Después de 2 años y medio de lucha para proteger la revolución de aquellos que insisten en el camino de la contra-revolución, vemos un presidente que insiste en volver a las mismas políticas de los regimenes de Mubarak y Morsi, que son destructivas para el pueblo, y se distancian de las consignas de la revolución por el pan, la libertad y la justicia social.

         Este régimen ignorante no ha aprendido las enseñanzas de las tres olas revolucionarias de enero 2011, noviembre del 2011 y finalmente la que termino en junio 30 del 2013. Olas revolucionarias que lograron derrocar primero a Mubarak , luego a Tantawi y finalmente a Morsi, porque todos ellos no implementaron las demandas de millones de egipcios.

          Ellos insisten en traicionar a las masas y sus consignas, esencialmente diciéndonos “su turno ya ha pasado, y es hora  de que nos den el poder a nosotros”… “dejanos manejar el país a nuestra manera”. Con consignas de supuesta unidad y reconciliación nacional, insisten en que “olvidemos el pasado”,  lo que significa un llamado a olvidar a los asesinados y sus asesinos, quienes robaron y a quienes robaron. Estas consignas son luego seguidas por otros que se plantean cómo y hacia dónde las ruedas de la producción deben girar, si a favor de los pobres o a favor de las grandes corporaciones.

“La Declaración Constitucional Dictatorial”

         La primera decisión del presidente- el nombramiento de un grupo de asesores, la mayoría afiliada y relacionada con el régimen de Mubarak- fue una muy mala señal. Su asesor de publicidad, Ahmed Mohamed el Maselmani, según se informa, escribió el famoso discurso de Hosni Mubarak en la noche de la Batalla del Camello en febrero del 2011.

          Luego vino la declaración constitucional, escandalosa en todo sentido de la palabra. Aparte del hecho de que salio sin la consulta con los grupos políticos revolucionarios, con los que el ministro de defensa y el primer ministro se habían comprometido a trabajar mano a mano para endosar la hoja de ruta a seguir; la declaración constitucional también:

–          Daba absoluta autoridad al presidente interino, convirtiéndolo en figura faraónica, con poderes ejecutivos y legislativos, en contraste con lo que los grupos revolucionarios demandaron, que su función era de ser honoraria, que en realidad estos poderes iban a ser transferidas en parte al primer ministro.

–          Retiene un sin numero de artículos de la constitución del 2012 impulsada por la Hermandad Musulmana, que debieron haber quedado sin efecto, pues son demandas fundamentales de las masas en junio 30. Esto fue realizado para calmar a los salafistas. Por consiguiente, el articulo del rol de la sharia islámica fue incluida. Todos recordamos el video de Yasser Borhamy de la  “Sociedad del llamado Salafista”, donde su brazo político, el Partido Al-Nour, se jactaba e insistía en pasar dicho artículo sin importar la oposición civil.

–        Ignora derechos económicos y sociales, como el derecho a la vivienda, a la educación y el derecho a la atención médica, que han sido las demandas principales de las masas durante los pasados 2 años y medio de la revolución.

–         No contiene ninguna garantía que prohíba la persecución militar a los civiles.

–         No provee ningún criterio para que la Comisión pueda enmendar la constitución a base de representatividad política, dejándolo en manos de cada institución social. Entonces podemos esperar que las y los trabajadores serán representados por uno de los miembros de la Unión General de Trabajadores de la era de Mubarak o de  Morsi, en vez de los líderes de uniones de trabajadores independientes del estado.

Aparte de esto, hay muchos poderes y disposiciones heredadas desde la constitución de la Hermandad, y otras impuestas sin haber sido discutidas con las fuerzas políticas revolucionarias.

Un Viejo Presidente para un Nuevo Gobierno

            Finalmente vino la selección del primer ministro donde sólo un pequeño número de candidatos fueron considerados y a su vez rechazados con mucha rapidez, confirmando la confusión existente en ejército y los poderes dominantes sobre como proceder.

            Este proceso selectivo empezó con la alternativa de Mohamed ElBaradei, que era visto como un líder revolucionario que participó en la revolución de enero. Luego vino su gradual retirada. Finalmente se llega a Hazim El-Beblawi, un diputado del primer ministro del gobierno de Essan Sharaff en 2011, el segundo liderato fallido después de la revolución.

            El-Beblawi es el personaje de los bancos y las corporaciones, sectores reconocidos como hostiles a la justicia social. Durante sus 70 años, a sido creyente de la supuesta importancia de motivar inversiones y dar oportunidades a los empresarios. Esta alternativa reproduce la continuidad de los antiguos regímenes fracasados con el supuesto pretexto de que formarán un gobierno imparcial.

            Egipto es ahora el lugar de una de las revoluciones más grandes en la historia, pero la revolución ha sido, hasta ahora, incapaz de formar su propio gobierno, aunque su gente produjo 3 olas revolucionarias que sacudieron al mundo.

            Las “recompensas” vinieron instantáneamente en forma de préstamos por parte de los gobiernos de los estados reaccionarios del golfo, como Arabia Saudita, los Emiratos Árabes y Kuwait. Ellos anunciaron su enemistad hacia la revolución de enero. Tienen miedo de nuestra revolución, miedo a que se infecten las masas de la región.

La Revolución Continua

            No vamos a permitir que la revolución sea robada y traicionada otra vez. A pesar de las palabras de la prensa reaccionaria que se lanzaron el 30 de junio y levanten la ilusión del abandono de los principios de la revolución de enero, nosotros decimos que vamos a decepcionar sus expectativas. La experiencia revolucionaria acumulada en las conciencias de las masas hoy no permitirán sobrevivir ningún poder sino logran para ellas sus demandas fundamentales, ya sean estas decretadas por el ejército o por sectores religiosos.

            La constitución que queremos es una escrita por las y los trabajadores, campesinos y pobres, empleados, desempleados y demás grupos oprimidos como las mujeres y los “copts”. El gobierno que queremos es un gobierno revolucionario que sin titubear tome el bando de los millones que derrocaron a Mubarak y a Morsi, porque ellos no implementaron las demandas de pan, libertad, justicia social y dignidad humana.

            Hacemos un llamado a las fuerzas revolucionarias a la unidad, independientemente de los sirvientes oportunistas del poder y de los depuestos y expulsados de las alas reaccionarias, con el fin de:

–         Formar un Frente Unido Revolucionario, con presencia en todos los barrios y pueblos para organizar a las masas y defender la revolución.

–         Presionar al nuevo gobierno para que tome medidas inmediatas para lograr la justicia social para el beneficio de los millones de egipcios pobres, que han pagado el alto precio del fracaso de Morsi y del consejo militar antes de él.

–    La elección de una Asamblea Constituyente compuesta por la representación de todo sector de la sociedad, desde los trabajadores, campesinos y los pobres hasta los “Copts” y las mujeres, para escribir una constitución democrática y secular que establezca los valores de libertad y justicia social.

–        La formulación de una ley de justicia revolucionaria garantizando la responsabilidad por todos los asesinatos, empezando por los líderes de la Hermandad Musulmana, llamando a incitar el derramamiento de sangre, como también al consejo militar y a los altos mandos del régimen de Mubarak, por la retribución de los mártires y los heridos de la revolución.

¡Gloria a los mártires! ¡Victoria para la revolución! ¡Deshonor para todos los asesinos! ¡Todo el poder y salud para el pueblo!

Socialistas Revolucionarios

Julio, 2013

Anuncios

Sorry, the comment form is closed at this time.

 
A %d blogueros les gusta esto: