Socialismo Internacional

Periódico de la Organización Socialista Internacional

UN ASIENTO SIN PODER

Posted by Socialismo Internacional en agosto 27, 2014

Comedor_Social_CayeyReflexión sobre los Comedores Sociales

Compartimos esta reflexión escrita por la compañera Paola Aponte, militante de la OSI y coordinadora del proyecto Comedor Social, ya que demuestra la injusticia del sistema burocrático y mercantilizado de la UPR, al presentar y trabajar inciativas como el comedor solidario. Una vez más la propiedad privada quiere arrancar el trabajo colectivo de muchos y muchas, y apropiarse de los espacios de autogestión que se levantan contra la crisis que el quebrado sistema capitalista nos ha dejado.

“Hace algún tiempo, estoy participando en un proyecto solidario, llamado Comedor Social. Un proyecto bien “gufiao” que establecimos varios compas en la UPR de Cayey. Consiste en distribuir comida solidaria a estudiantes y trabajadores/as que pasan hambre. Las donaciones de comida, tiempo de trabajo y dinero, son para sustentar el proyecto y crear otros que ayuden a la comunidad universitaria y aledaña. Hacía falta en Cayey un proyecto social autogestionado que ayudara al hambre de los/as olvidados/as, hambrientos/as de comida y de justicia. Por eso ha tenido una gran acogida. Mucho más que distribuir comida solidaria, ese espacio rescatado, promueve la confraternización y empatía, algo que se va perdiendo cuando las “gríngolas” académicas te sistematizan tu vida. Ante toda esa belleza, en donde sobran las sonrisas y abrazotes para todos/as, también reina el Mal Gobierno y la protección de la propiedad privada.”

 ¡Participa y defiende el Comedor Social! – Este próximo jueves 4 -SEP desde las 10:30am frente a la cafetería de la UPRC

Día tras día, te levantas con la satisfacción del HACER.  Te levantas sintiéndote más humana. Esas sonrisas se entremezclan mientras abrazos solidarios te sostienen. Cuando pisas el camino correcto, tanto tú, como la gente, lo sienten en sus vidas. Despertar. A veces camino hacia mis distintos destinos cotidianos, por ejemplo, la universidad de Cayey, mirando rostros desconocidos por conocer, [des]conocidos por abrazar. En esas pienso en sus vidas, ¿Cómo serán?, ¿Serán felices?, ¿Se conocerán?, ¿Pasarán hambre? Luego me pregunto si en verdad podrían cambiar. ¿Podrán ver cómo se va cayendo la educación en cantos? ¿Se esforzarán por detenerlo? Inmediatamente pienso que sí, solo porque miro quién fui y soy. Transformación.

Comedor_Social_Cayey4La gente en verdad cambia. Lo vemos todo el tiempo, como cuando alguien se va de viaje por un tiempo y vuelve.  Vemos como las experiencias nos forman en diferentes formas. El contexto en que se te dé, determina quién vas siendo. Los cambios en el interior son profundos y poderosos, para lo que muchos queremos que se refleje en nuestra sociedad. Pero ahí va la pregunta clave, ¿cómo facilitar esos cambios positivos? Entonces pienso en Autogestión.

Hace algún tiempo, estoy participando en un proyecto solidario, llamado Comedor Social. Un proyecto bien “gufiao” que establecimos varios compas en la UPR de Cayey. Consiste en distribuir comida solidaria a estudiantes y trabajadores/as que pasan hambre. Las donaciones de comida, tiempo de trabajo y dinero, son para sustentar el proyecto y crear otros que ayuden a la comunidad universitaria y aledaña. Hacía falta en Cayey un proyecto social autogestionado que ayudara al hambre de los/as olvidados/as, hambrientos/as de comida y de justicia. Por eso ha tenido una gran acogida. Mucho más que distribuir comida solidaria, ese espacio rescatado, promueve la confraternización y empatía, algo que se va perdiendo cuando las “gríngolas” académicas te sistematizan tu vida. Ante toda esa belleza, en donde sobran las sonrisas y abrazotes para todos/as, también reina el Mal Gobierno y la protección de la propiedad privada.

En nuestra universidad, la del pueblo, tienen privatizado las fuentes de alimento. La cafetería es de una compañía oriunda en Cupey que tiene cafeterías por toda la isla. Un monopolio. También tiene algunas “maquinitas” de “comida”, en donde engañan el estómago con pura glucosa. Ellos tienen contrato con la universidad y parte del mismo, según nos dicen, impide que “comerciantes” distribuyan comida en “sus” predios. Esta compañía hizo una denuncia con la universidad, tachándonos de comerciantes sin permiso. El problema está en que no entienden [ni quieren] que nosotros/as NO somos comerciantes, que nuestra relación con el mercado NO es de compra y venta. Claro, su estructura mental no concibe otra idea que no sea la del mercado capitalista. No les interesa entender el carácter social de nuestro proyecto. De ellos no me sorprende, el problema está cuando la universidad tampoco lo entiende.

Comedor_Social_Cayey2La universidad debe ser un espacio que promueva la diversidad y la liberación de los/as seres. Debe ser una que refleje en la práctica su filosofía. Ahora mismo, el comedor está bajo ataque de la administración. Ahora mismo, no quieren permitir que el Comedor Social continúe, porque atenta contra el contrato, injustamente exclusivo, de la cafetería. Este intento de cancelación, me llevó a pisar las estratas burocráticas que se hacen llamar Rectoría.

Me lleva el guardia universitario, casi como una niña reprimida en el salón, enviada al director escolar para que me castigue. Era tan importante mi visita, que interrumpí una reunión “oficial” [seguramente planificando los próximos recortes]. Entro a la sala que tenía un aire fresco, fuera de la realidad, y unos asientos para sus delicados coxis. Ahí estaban el rector y varios/as decanos/as, como la de estudiantes y administración. Prosigo a presentarme y explicar un poco el comedor. El rector, Mario Medina, me pregunta el menú y se emociona por ello, me dice que no tiene ningún problema con el proyecto. Acto seguido, en la esquina extrema derecha (por casualidad) se encuentra la decana, Belma Borrás, moviendo su cabeza en señal de que no le agradaba. Ahí el rector reacciona y me dice: “yo no tengo problema con el proyecto, pero ella es la jefa, ella manda”. Yo cuestiono la estructura de decisiones, sobre todo por la autonomía universitaria. La decana hace caso omiso y me dice que hay un “orden que respetar”, por lo tanto hay que respetar el contrato con la cafetería. Le da instrucciones al guardia, sin mirarme ni un instante, de que nos cancele el comedor hasta que presentemos propuesta, haga recomendaciones y sea aprobada. Le cuestiono la instrucción de cancelar el comedor de ese día, pero no le importó, porque hay un protocolo que debemos seguir, así sea dejar a estudiantes y trabajadores/as sin comer. El salón se quedó en silencio, aunque las caras de los/as otros/as decanos/as mostraban todas las ganas de cancelar tal decisión. Salí de la sala frustrada por su intransigencia, pero dejándole claro al guardia que no iba a cancelar el comedor.

Ese fue el momento en que más sentí la injusticia de las jerarquías, el poder de superioridad en una persona. Ví que las funciones de cada uno/a son vacías, sin sentido y que todas en su conjunto hacen que la universidad sea una decadente. Antes me parecía obvio que la burocracia en la universidad era un obstáculo lleno de injusticas, pero ahora estoy segura de ello. Nunca nadie se preguntó: ¿Qué es lo que necesita el/la estudiante?, sino ¿Qué necesita la propiedad privada de la compañía Fazaa Food Services? En el aire acondicionado y con sus dietas resueltas, no entendieron que afuera existe el hambre. El Mal Gobierno nos dijo que cancelemos nuestro proyecto social, el tuyo, el mío, el de muchos/as, pero nosotros/as le dijimos “¡mierda es!”, el Comedor Social se queda porque hay resistencia que lo proteja.

Comedor_Social_Cayey3Cuando hay gente unida, hay asientos sin poder como coronas sin reyes. Cuando la empatía y solidaridad sobrepasa esquemas, hay asientos sin poder como iglesias sin dioses. Porque “o comemos todxs del caldero, o se vira y nadie come…” Ahora la resistencia está en su apogeo, esto son pruebas para construir un camino con intención. La mala administración universitaria, un pequeño reflejo del mal gobierno, tiene que entender que el poder está en los/as estudiantes. Somos quienes estamos envueltos/as en la dinámica diaria y sabemos lo que en realidad pasa dentro de ella. Somos quienes decidimos, porque somos más. Y si no lo entienden, tenemos que hacérselos saber con el apoyo y defensa del Comedor Social. Ahora nos toca defender nuestro espacio, para que la universidad no deje de existir. Ahora nos toca luchar y resistir para que los espacios rescatados sean más, espacios donde se satisfaga todas las hambres, incluyendo las del conocimiento.

 ¡Participa y defiende el Comedor Social! – Este próximo jueves 4 -SEP desde las 10:30am frente a la cafetería de la UPRC

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